En tus redes sociales
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    219
    Shares

3:49:29 PM

 

Escribo este artículo y quizás ya lo hayan escrito, en todo caso, mi tiempo cae como granos de arena en una gran playa olvidada por quienes disfrutan de perder el tiempo bajo el sol y chapotear en el agua, dicho de otro modo, ellos y yo tenemos algo en común: sabemos cómo perder el tiempo sin hacer nada.

 

Habita en mi memoria un recuerdo lánguido, que cuando caigo en cuenta se torna exultante, pero apenas sirve para sentarme frente a mi computadora e intentar escribir. Tras 9 años de prolongadas lecturas, sobre el tema de la novela que quisiera escribir, e inolvidables viajes a lugares paradisíacos, siempre regreso a mi oficina, a mi escritorio. Es allí donde siento y presiento que ya escribí la novela (la repaso en mi memoria, sé que está ahí), y de pronto mi señora me pregunta: “¿Ya la vas a terminar?”

 

 

Personajes-literarios-sindromes

Nace un Personaje – Nace un Síndrome

 

Una de las tareas del escritor es la creación de sus personajes, sea protagonista, antagonista, secundario, estático, dinámico u otros (en este artículo no ahondaré en ellos), los cuales quedarán en el acervo sociocultural, por la sólida construcción de ellos y por las acciones o inacciones que desempeñan a lo largo de un relato.

 

Dentro de la sociedad, hombres, mujeres y niños tienen ciertos hábitos o comportamientos que semejan a los personajes de una historia escrita por un autor/ra. Con el tiempo, la medicina y/o la psicología, lo agrupa en un cuadro clínico para describir una enfermedad que, por sus características, le otorga cierta identidad a la persona que reúne tales síntomas y signos, En consecuencia, estamos frente a un síndrome.

 

Los síndromes que referiré, en este artículo, toman el nombre de personajes literarios. Estos son algunos de los más reconocidos:

 

Síndrome de Bartleby

 

sindrome-bartleby
Bartleby es el personaje del cuento “Bartleby, el escribiente”, escrito por Herman Melville, autor de “Moby-Dick”. Él trabaja en una oficina, junto a una ventana, en Wall Street. En principio es eficiente, pero luego se niega a realizar una labor en conjunto con su superior, al que siempre responde: “Prefería no hacerlo”. Aunque realiza otras actividades de manera eficaz. Sus características son comunes en personas que se extravían en el “laberinto del No”, claramente expuesto por el escritor Vila-Matas en su trilogía: “Bartleby y compañía”, 2001; “El mal de Montano”, 2002 y “Doctor Pasavento”, 2005. Cuyo tema tratado refiere a la dificultad de no ser nadie, a la atracción por la nada.

 

 

Síndrome de Huckleberry Finn

 

Huckleberry Finn es el protagonista principal de la historia “Las aventuras de Huckleberry Finn”, de Mark Twin. El personaje recorre el río Misisipi junto a sus amigos Tom Sawyer y Jim (este es un esclavo fugitivo). Atraviesan variadas aventuras, a lo largo del río, para llegar a Ohio. Los síntomas y signos del personaje están presentes en aquellas personas que eluden o se niegan a asumir responsabilidades, típico de los niños. En la edad adulta, la persona tiene dificultades para permanecer mucho tiempo en un mismo trabajo, es decir, cambian permanentemente de trabajo. Aseguran, psicólogos expertos, que éste es un mecanismo de defensa debido a su baja autoestima y síntomas de depresión.

 

 

el-guerrero-teatro-ebook-amazon

 

 

Síndrome de la Bella Durmiente

 

La historia nace de la tradición oral como un cuento de hadas. Existen varias versiones, entre ellas, las de: Giambattista Basile, en 1634, “Talía, Sol y Luna”; Charles Perrault, en 1697, “La bella del bosque durmiente”, y de los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm, en 1812, “Rosita de Espino o La Bella durmiente del bosque”. Las más populares son las versiones de Perrault y hermanos Grimm. Su nombre clínico es: síndrome de Kleine-Levin. En el cuento, la protagonista se pincha el dedo y queda dormida, y solo puede ser despertada con un beso. Las personas que padecen este tipo de síndrome, el cual es poco usual, se caracterizan por tener episodios prolongados de sueños, que puede durar horas, días o semanas. Presentan somnolencia excesiva con un mínimo de 18 horas de sueño. Además de hipersomnia (dormir muchas horas), se observan otros síntomas como bulimia, irritabilidad, obsesión, hipersexualidad y otros. Más común en hombres que en mujeres.

Síndrome de Madame Bovary

 

sindrome-madame-bovaryEmma Bovary es el personaje de la novela “Madame Bovary”, de Gustave Flaubert. La protagonista adora leer novelas románticas, y ello genera un cúmulo de ideas sobre el matrimonio que nunca será correspondido por su esposo Charles. La vida fantasiosa choca contra la realidad de su matrimonio. Las características de las mujeres que tienen este síndrome, en la realidad, son aquellas que sufren de insatisfacción afectiva crónica. Se tornan adictas al romance y se encaminan en la búsqueda perpetua de un amor ideal, propio de novelas o cuentos. Suelen causar profundas frustraciones y necesidad de sobre atención por parte del sexo opuesto. 

 

 

Síndrome de Otelo

 

sindrome-oteloOtelo es el protagonista de la obra teatral de William Shakespeare, “Otelo: el moro de Venecia”. Una magnífica pieza donde destaca la retórica y la tragedia. El personaje termina matando a Desdémona por celos enfermizos, ya que vive obsesionado con la idea de infidelidad, y permanentemente, busca pruebas de ello. En la vida diaria, la persona presenta un trastorno delirante, observable desde un conjunto de acciones, ya que está convencida que su pareja le es infiel. Su conducta puede generar violencia o humillación hacia su pareja. Este síndrome también es reconocido con el nombre de Celotipia.

Síndrome de Pollyanna

 

La protagonista da nombre a la novela “Pollyanna”, de la autora Eleonor Porter. El personaje es una niña, huérfana de padres, quien fue educada por su progenitor para que viera siempre el lado bueno de cualquier situación que pudiera vivir. En la vida diaria, este tipo de síndrome está presente en aquellas personas que poseen un excesivo optimismo sobre todas las experiencias vividas.

Síndrome de Rapunzel

 

sindrome-rapunzel“Rapunzel”, es un cuento de hadas de los hermanos Grimm. La protagonista es una niña que vive encerrada en lo alto de una torre que no tiene puertas para entrar o salir. Está al cuidado de una bruja quien sube, trepando la larga cabellera de Rapunzel, luego de cantarle. Disney realizó una versión cinematográfica, basada en el cuento, con el nombre de “Enredados”, modificando algunos detalles. Las personas que padecen este síndrome poseen una condición intestinal muy rara, la cual es el resultado de la ingesta de su propio cabello, también conocido con el nombre de tricofagia. La conducta, en las personas, está ligada a los trastornos del control de impulsos.

Síndrome de Peter Pan y Wendy

 

Ambos son personajes de una obra teatral escrita por el escocés James Matthew Barrie, llamada “Peter Pan y Wendy”, en 1904. Peter Pan es un niño de 10 años que nunca crece y odio el mundo de los adultos. Vive múltiples aventuras en una isla, país de Nunca Jamás, junto a sus amigos los Niños Perdidos. Wendy es una niña de 12 años que sueña con un lobezno en una rara isla, y en sus sueños aparece Peter Pan. Luego, Peter los lleva al país de Nunca Jamás, junto con los hermanos de Wendy. Quienes padecen el síndrome de Peter Pan son personas caracterizadas por la inmadurez y el narcisismo. Si bien crecen, la idealización del yo se constituye en un paradigma de su infancia, la cual mantienen por largo tiempo. Otras conductas observables: rebeldía, cólera, arrogancia, irresponsabilidad, manipulación y la creencia que está por encima de las leyes sociales. El síndrome de Wendy se caracteriza, en las personas, en una necesidad de satisfacer al otro, en particular su pareja e hijos. Por cuestiones culturales es frecuente en mujeres. En la conducta presenta miedo al rechazo y al abandono. 

 

 


Existen otros síndromes que podrías investigar, pero de los que acabas de leer ¿cuál de ellos desarrollarías para crear tu próximo personaje en la novela que trabajas?

 

 

  •  
  •  
  •  
  •  
error: ¡NO copies!